Cupcakes de calabaza y beurre noisette con frosting de canela

Pumpkin cupcakes con frosting de canela

¡Feliz año a todos! Espero que hayan tenido unas buenas fiestas porque en breve comienza la última tanda de comilonas, después de Noche Buena, Navidad y  Fin de año, ¡por fin llegan los Reyes! Tras todas estas fiestas he podido recopilar un par de recetas fáciles y ricas, la primera de todas son estos deliciosos cupcakes, diferentes y más “sanos” que la mayoría.

¡Espero que les guste!

Ingredientes para 24 unidades:

Para el bizcocho:

90 gr de mantequilla sin sal

240 gr de harina

1 ½ cucharitas de bicarbonato

3 cucharitas  de canela molida

1 cucharita de jengibre rallado

1 cucharita de sal

¼ de cucharita de pimienta de jamaica (all spice)

100 gr de azúcar blanca

50 gr de azúcar moreno

500 gr de puré de calabaza

3· huevos

Para el frosting:

150 gr de azúcar blanco

30 gr de harina

200 ml de leche

30 ml de nata líquida para montar

200 gr de mantequilla sin sal

1 cucharita de extracto de vainilla

2 cucharitas de canela molida

Precalentar el horno a 180º C. Comenzaremos con el puré de calabaza, si encuentran en algún supermercado puré enlatado (que por lo visto existe), se pueden saltar este paso.

Pelamos, despepamos la calabaza, la cortamos en taquitos y la cocemos en un caldero con agua que cubra bien. Dejamos que se cueza unos 20 minutos, hasta que la calabaza esté blandita y más oscura. Cuando haya alcanzado el punto deseado, la pasamos por el minipimer y dejamos reposar para que se enfríe un poco.

A continuación haremos la mantequilla avellanada, o beurre noisette, que se utiliza tanto para postres como para platos principales. Se la llama así porque desprende un olor avellanado riquísimo que se obtiene tras la evaporación del agua y la quema de los residuos más sólidos de la grasa. Esta reacción se denomina reacción de Maillard y hay que tener cuidado de retirar la mantequilla cuando se comience a dorar, si la dejamos demasiado se convertirá en beurre noir. El proceso es muy sencillo, ponemos la mantequilla en la cacerola a fuego medio- bajo y dejamos que se vaya cociendo, se pondrá a hervir y poco a poco irá adquiriendo un color más dorado, cuando tenga un matiz algo canelito la retiraremos y ya estará lista. Hay muchos tutoriales en Youtube para que puedan ver el color de la mantequilla, les dejo un link: http://www.youtube.com/watch?v=hw8hT47NNyg.

El siguiente paso será batir en un bol con varillas manuales el puré de calabaza, los dos tipos de azúcar y los huevos. A continuación tamizaremos en este mismo recipiente la harina, la sal, el bicarbonato y las especias, mezclándolo todo bien e  incluyendo al final la mantequilla marrón. Cuando esté todo bien ligado simplemente pondremos la masa en nuestro molde de cupcakes, recordando siempre rellenar las cápsulas al  75% de su capacidad. Tardarán unos 20-25 minutos en cocinarse, para saber si están en su punto se introduce un palillo en el bizcocho, y si éste sale limpio significa que están listos, si no, los dejaremos unos minutos más.

Mientras, haremos el glaseado. En un caldero pequeño a fuego medio se mezcla el azúcar, la harina, la leche y la nata para montar. Dejaremos que se cocine durante unos 20 minutos, en los que se pondrá a hervir y acabará espesando (no deben quedar grumos, si tenemos alguno utilizaremos el minipimer para quitarlos). A continuación pasaremos la crema a un bol, donde la batiremos con las varillas eléctricas hasta que se temple, esto durará un buen rato así que mejor tener compañía o una buena lista de reproducción en el Spotify. Al enfriarse un poco introduciremos la mantequilla y bajaremos la velocidad de las varillas al mínimo. Cuando esté bien mezclado continuaremos batiendo a velocidad media hasta alcanzar la textura deseada. Por último, pondremos el frosting en una manga pastelera y la meteremos en la nevera para que coja más consistencia.

Y ya está, sacaremos los cupcakes del horno, los dejaremos enfriar y cuando estén templados a echarle imaginación con el glaseado.

Para la decoración yo hice un poco de caramelo y lo rocíe en un papel de horno que había untado con un poco de aceite. Cuando se enfríe estará solidificado y podremos cortarlo y doblarlo para hacer las formas que queramos (cuidado con esta decoración porque si le da el sol, se derretirá sobre el cupcakes, y comer el frosting con el caramelo es bastante incómodo).

Y voilà, espero que les haya gustado y que se animen un día a probar la receta en casa, sé que parece un poco trabajosa, ¡pero merece la pena!

Un saludo a todos y ¡bon appetit!

Kitchen B.S.O. Icona Pop- I love it

Milhojas de verdura, pollo y curry de mango

¡Muy buenas!

Siento mucho el parón en el blog, pero con  las clases y el máster cada vez tengo menos tiempo para escribir y sí, soy un desastre. Intentaré ponerme de nuevo las pilas, ¡prometido! Hoy les trago una recetas ideal para “restos” , en este caso usé berenjena y calabacín, pero cualquier tipo de verdura serviría.

Bueno, ¡al lío!

Ingredientes para 2 personas:

4 pechugas de pollo

1/2 calabacín mediano

1/2 berenjena mediana

1 mango

1 cebolla

1cm de jengibre

1 cucharadita de curry

1 cucharada de azúcar

50ml de leche de coco

En primer lugar pelamos el calabacín y la berenjena y las cortamos en láminas, lo más finas posibles e intentando que tengan todas el mismo tamaño. Una vez las tengamos hacemos lo mismo con la pechuga de pollo, siempre intentando que cuadren (yo usé 4, pero dependiendo de los gr quizás se necesite más o menos). Lo reservamos todo, dejamos la berenjena extendida en un plato y le echamos sal, para que se le vaya el amargor (veremos como “suda” al cabo de los minutos).

Y nos ponemos con el curry, que se tarda en hacer para que el mango coja la textura deseada. Picamos la cebola, rallamos el jengbre y lo echamos en un caldero pequeño a fuego lento hasta que se poche. Incorporamos el mango picado, el azúcar y agua hasta que cubra. Dejar que se cocine, removiendo de vez en cuando, hasta que el mango se ponga blando y se haya creado una especie de crema. Si el agua se evapora, poner un poco más. Cuando no quede agua y la fruta esté lista echamos la leche de coco, removemos un par de veces y voilà. Ahora se pueden seguir dos pasos, podemos triturarlo con el minipimer obteniendo así una salsa espesa muy rica, o  por el pasapuré que conseguiremos una salsa muy fina y una masa deliciosa para hacer una capa de mango con las milhojas. Yo escogí la segunda opción.

Ya no queda nada, con una servilleta limpiamos el agua que haya salido de la berenjena y cocinamos en una plancha la verdura y el pollo. Cuando esté hecho simplemente lo montamos todo: berenjena, pollo, calabacín, mango, berenjena, pollo, calabacín y salsa de mango.

Y ya está, sencillo como pueden ver. Espero que les haya gustado y que se animen a hacerlo

Y sin más dilación me despido, ¡saludos a todos y bon appetit!

Kitchen B.S.O. Carlos Mejía Godoy- Son tus perjúmenes mujer

Tarta María Victoria

¡Muy buenas! Hoy les traigo la receta de una de mis tartas favoritas, la María Victoria. Es muy sencilla y rápida de hacer, a este tipo de recetas las llamo “recetas engaño”, son deliciosas y todo el mundo piensa que “algo de complicación tienen que tener”…pero..MENTIRA, no se tarda ni media hora. El único “pero” es que hay que utilizar varillas eléctricas, porque al menos mis brazos no son capaces de montar la clara a punto de nieve.

Bueno, ¡al lío!

Ingredientes:

1 bote pequeño de leche condesada (385gr)

4 limones pequeños o 3 medianos

150gr de mantequilla

1 paquete de galletas María

canela

6 claras

3 yemas

3 cucharadas de azúcar

Antes de comenzar ponemos el horno a precalentar a 180ºC. Después,  picamos las galletas, lo más fácil es con una picadora, sino tenemos una, podemos escacharla por ejemplo con una bolsa y un rodillo. Cuando la tengamos preparada la mezclamos con la mantequilla derretida y con un poco de canela. A continuación untamos bien el molde con mantequilla y echamos la galleta, la repartimos homogéneamete y la aplastamos. Ahora, lo metemos 10 minutos en el horno y comenzamos a hacer la crema de limón. Rallamos la piel de un limón pequeño o la piel de medio limón mediano y la reservamos. Exprimimos los limones, un truquito para que salga más jugo es calentarlos antes unos segundos en el micro. En un bol echamos las yemas, la leche condensada y el zumo de limón. Lo removemos todo bien y cuando hayan pasado  esos 10 min en los que se estaba cocinando la galleta , sacamos el molde, echamos la crema y volvemos a ponerlo en el horno otros 10 min. Ya queda muy poco, sólo hay que montar las claras, yo comienzo siempre con las varillas a poca velocidad y voy aumentando la intensidad poco a poco. Mientras, vamos echando sobre las claras la ralladura de limón y el azúcar. Sabremos que se ha montado correctamente porque cuando saquemos las varillas las claras no gotearán, se quedarán pegadas a las varillas. Cuando hayan pasado los 10 últimos minutos, sacamos el molde y echamos las claras a punto de nieve y volvemos a introducir en el horno unos 3 min, hasta que se vean doraditas por encima. Y ya está, simplemente hay que dejar que se enfríe y a zampar.

Espero que les haya gustado, sin más dilación me despido, ¡saludos a todos y bon appetit!

Kitchen B.S.O. Capital Cities-Safe and Sound

Risotto de champiñones

¡Muy buenas! Adoro los risottos, son mi debilidad. Se que es un plato más invernal, pero el otro día tenía un antojo y dije: ¿qué más da? El único problema que hay es que no es temporada de setas, así que tuve que contentarme con utilizar únicamente champiñones (lo ideal es combinar dos tipos de setas: boletus, porcini, portobello etc.). Yo utilizo cualquiera que tenga buena pinta. Me encanta combinarlo con una ensalada, sobre todo una de de queso de cabra y cebolla caramelizada, porque me recuerda mucho a un estupendo viaje que hice al Pirineo Aragonés. Lo que no les recomiendo es hacer esta receta para muchas personas, una vez decidí celebrar una cena de cumpleaños para “el ciento y la madre” y era mucho trabajo; lo ideal es cocinarlo para dos o tres personas.

Bueno dejo de irme por las ramas y ¡al lío!

Ingredientes para 3 personas:

180gr de arroz bomba

3/4 L de caldo de verduras

300gr de champiñones

1 cebolla grande

50gr de queso parmesano

75gr de mantequilla

1/2 vaso pequeño de vino blanco

2 dientes de ajo

aceite

pimienta negra

sal

En primer lugar picamos en trozos lo más pequeños posible los ajos, un truquito: presionar con la palma de la mano los dientes de ajo contra el pollo de la cocina, de esta forma podemos pelarlos fácilmente con las manos. Limpiamos los champiñones con un paño para quitar la tierra y los laminamos,  ¡nunca limpiarlos con agua!, al mojarlos se les va parte del sabor. Por último picamos en cuadrados pequeñitos la cebolla. A continuación ponemos en una sartén grande 3 cucharadas de aceite de oliva y cuando esté caliente echamos el ajo y dejamos que se cocine a fuego bajo. Cuando notemos que la cocina huele a ajo, echamos los champiñones, una pizca de sal y los cocinamos a fuego medio-bajo durante unos 20 minutos. Mientras, calentamos en un caldero 50gr de mantequilla y 2 cucharadas de aceite a fuego medio. Después echamos la cebolla y dejamos que se poche, esto también tardará unos 20 min. ¡Cuidado con la temperatura con la que la cocinamos, si el fuego esta muy alto se freirá! Este puede ser el momento ideal para calentar el caldo. Puede ser casero, obviamente, y es mucho más sabroso, pero yo suelo usar de tetra brick por comodidad. Cuando la cebolla esté hecha, introducimos el arroz, lo mezclamos bien y echamos el vino blanco. No paramos de removerlo hasta que se haya evaporado, entonces es cuando comenzamos con el caldo. Recuerden que el arroz se tiene que hacer poco a poco, así que echaremos el caldo de 150ml en 150ml aproximadamente. Durante este proceso es importante removerlo cada poco tiempo. Cuando veamos que el arroz tiene una textura cremosa (unos 25min) echamos la mantequilla restante y el parmesano. A veces hace falta más de 3/4 de litro de caldo, así que si se nos gasta y sigue sin tener el aspecto deseado, calentamos más y lo echamos. Removemos bien y cuando se haya mezclado, lo sacamos del fuego y…¡a comer!

Como ven se tarda un poco, pero es simplemente delicioso, así que merece la pena.

Y sin más dilación me despido, ¡saludos a todos y  bon appetit!

Kitchen B.S.O. Asaf Avidan & the Mojos- One day

Croquetas de la abuela Juana

¡Muy buenas! Sí, lo sé, he estado un poco perdida en combate, pero para compensarlo esta vez les traigo esta deliciosa receta. Como la mayoría de la gente que me conoce ya sabe, siento pasión por las croquetas: restaurante, bar o tasca a la que vaya, croquetas que pido…es una gran obsesión, pero antes de morirme encontraré la croqueta perfecta. Éstas son de jamón serrano y es la receta de mi abuela, siempre las hacemos en Noche Buena…deliciosa tradición. Por cierto, de momento la croqueta Top 1 de Madrid está en la Realidad (Corredera baja de San Pablo, 51), riquísimas croquetas de boletus…se me hace la boca agua tan sólo con recordarlas.

Bueno, ¡al lío!

Ingredientes:

2 cucharadas de aceite de oliva

3 cucharadas de harina

3/4 L de leche

sal

200gr de taquitos de jamón serrano

Pan rallado

2 Huevos

Hacer croquetas no tiene ninguna ciencia,  lo único trabajoso es…la bechamel. La receta de la bechamel es como la de la tortilla, todo el mundo hace “lo básico” igual: harina y leche, después cada uno varía la forma exacta de hacerla, aceite o mantequilla, leche fría o caliente etc., cualquiera es válida.
Comenzamos calentando el aceite a fuego bajo en una sartén grande. A continuación echamos la harina y lo mezclamos bien. Removemos durante un ratito hasta que la harina se ponga canelita, ojo, ¡no marrón! Cuando tenga el color que deseamos comenzamos a verter poco a poco la leche, ¡pero no de golpe! Mientras lo hacemos no dejamos de remover. Esto nos llevará unos 15-20 min. Si resulta que nos han quedado grumos, podemos hacer trampa: batimos la bechamel con el minipimer. Por último, echamos a la sartén el jamón, la sal (no pasarse porque el jamón serrano sala mucho la bechamel), mezclamos bien y lo dejamos enfriar unas 2 horas.

Cuando la masa ya esté fría, nos toca la parte mas divertida, dar forma. Y ya esto sí que “para gustos colores”: pequeñas, grandotas, redondas, ovaladas… Simplemente le damos el tamaño deseado las mojamos en el bol donde tenemos el huevo batido y después en el pan rallado. Repetimos este proceso otra vez si queremos que nos queden más crujientes. Un truco fantástico para ahorrar tiempo es poner el pan rallado en un tupper de paredes altas. Echamos varias croquetas, ponemos la tapa y lo agitamos, las tendremos empanadas en un segundo.

Para freirlas que esté el aceite hirviendo y secarlas después bien en papel de cocina para que lo absorba.

A mi me encantan con unas buenas papas fritas y salsa rosa… siempre es más sano con una ensalada, pero si por ejemplo hemos decido hacerlas como picoteo para unos amigos, servirlas con mermelada de frambuesa siempre es una buena opción.

Y ya está, sin más dilación me despido, ¡saludos a todos y bon appetit!

Kitchen B.S.O. America- Horse with no name

Ensalada de espinacas y bacon

¡Muy buenas! Hoy les traigo una de mis ensaladas favoritas, muy rápida de hacer y deliciosa. Está basada en una receta de http://www.javirecetas.com y el principal cambio es que he sustituido los piñones por nueces. Hoy no me enrollo mucho que estoy hasta arriba de cosas que hacer, así que…¡al lío!

Ingredientes para 4 personas:

200gr de espinacas frescas

150gr de bacon

2 rulos de queso de cabra

1 puñado de nueces

4 cucharadas de vinagre balsámico de módena

2 cucharadas de azúcar

3 cucharadas de aceite de oliva

En primer lugar lavamos, cortamos el rabillo de las espinacas y las ponemos en la ensaladera.  Además yo corté las hojas, para que tuviesen un tamaño más cómodo a la hora de servir y comer. A continuación cortamos las láminas de bacon en tiritas de unos 2-3 cm de largo y 1 cm de grosor y comenzamos a freírlo hasta que quede bien crujiente. Mientras,  podemos aprovechar para cortar los rulos de queso de cabra en láminas, yo me ahorré este paso porque hay algunos en el súper que vienen ya cortados. Hay un truco muy bueno para poder cortar el queso con más facilidad, y es ponerlo un rato en el congelador, unos 10 min, no se congelará pero notarán la diferencia. Ahora, nos ponemos con la reducción de vinagre balsámico, suena muy rimbombante, pero tardas unos pocos minutos. Ponemos en una sartén a fuego medio-alto el vinagre. En algún momento comenzará a echar humo, lo mantenemos así 2 min removiendo de vez en cuando. Y entonces bajamos la temperatura a fuego bajo e introducimos el azúcar. Dejamos que se haga hasta que obtengamos una “salsa” con la textura del almíbar (ojo con dejarlo enfriar en la sartén porque obviamente de pone duro). Cuando tengamos el bacon hecho, rociamos las espinacas con el aceite del frito y removemos todas las hojas para que queden bien aliñadas. Seguimos colocando las láminas de queso en los bordes de la ensalada haciendo un círculo , el bacon en el centro de la ensalada y sobre éste las nueces (esto ya es pura presentación así que pueden decorarlo como quieran). Por último, con la espátula que hemos utilizado para remover la reducción, “manchamos” el queso con el vinagre.

Ya está, rico y sencillo, ¿verdad? Espero que les haya gustado y que se animen a hacerla.

Y sin más dilación me despido, ¡saludos a todos y bon appetit!

Kitchen B.S.O. T-Rex- Children of the revolution

Apple-Carrot Cupcakes

¡Muy buenas! He tardado un poco en volver a publicar pero he estado con un pie en Madrid y otro en Berlín…vamos todo el día a base de Kebabs y de Subway y sin pisar una cocina. Por fin estoy “medio instalada” en el piso de unas amigas y como están todo el día trabajando decidí hacerles unos cupcakes ideales para comerlos en el camino al trabajo, para desayunar… La receta está sacada del blog de Alma (www.objetivocupcake.com) y la he modificado un poco, menos azúcar, sin pasas etc.  Como me la lleva pidiendo desde hace bastante tiempo una amiga y su madre (Marina y Nieves: ¡aquí la tienen!) he decidido compartirla de una vez… ¡Espero que les guste y al lío!

Ingredientes:

140gr de harina de repostería

1 cucharita de levadura

1 cucharita de canela en polvo

2 huevos

100gr de azúcar

120ml de aceite de oliva

150gr de zanahoria

140gr de manzana

7 nueces

200gr de azúcar glas

100gr de queso en crema (Philadelphia)

50gr de mantequilla

Ponemos a precalentar el horno a 160ºC y comenzamos a rallar la zanahoria y la manzana, les recomiendo que se pongan música o a hablar por teléfono, porque se tarda un rato, ya que no se puede rallar la zanahoria poniéndola en diagonal con el rallador ( de esta forma obtendremos la zanahoria en tiritas finas y lo que queremos es que quede muy pequeña), por lo tanto la mejor forma es ir rallando la zanahoria de punta a punta en perpendicular. A continuación batimos en un bol con unas varillas manuales los huevos, el azúcar y el aceite (es muy importante no confundirse, ¡hay que usar aceite de oliva suave y no virgen extra!). Cuando esté bien mezclado, tamizamos en el mismo bol la harina junto con la levadura y la canela. A continuación añadimos la manzana, la zanahoria y las nueces. Colocamos los papelitos en la bandeja para cupcakes y los rellenamos con la masa a 2/3 de su capacidad. Para realizar este último paso, lo ideal es usar una cuchara de servir helado, es menos engorroso… horneamos unos 22 minutos.

Mientras se hacen, empezamos con el buttercream. Ponemos en un bol el azúcar glas tamizado y la mantequilla a temperatura ambiente y lo batimos con las varillas del minipimer durante unos pocos minutos (tapen el bol con un paño mientras hacen este paso o se manchará toda la cocina). Cuando esté bien mezclado echamos también el queso y batimos otros 2 minutos. Cogemos la manga pastelera, la rellenamos con el glaseado y a la nevera.
Al pasar los 22 min sacamos el molde del horno y dejamos que reposen 5 min, después los ponemos en una rejilla para que se enfríen.
Y ya por fin el toque final, cuando estén a temperatura ambiente sacamos la masa pastelera y ¡a decorar!
Para que salgan las rosas como en mi foto hay que empezar desde el centro del cupcake moviéndolo en espiral hacia afuera.

Y esto es todo, sin más dilación me despedido, ¡saludos a todos y bon apetit!

Kitchen B.S.O. Digitalism-Pogo 

Spaghetti carbonara

¡Muy buenas! Esta receta que les traigo es una mezcla de una que me enseñó una profesora cuando estaba en el colegio y un par de internet. Como sabrán, o al menos es lo que siempre me pasa a mí, cada uno  prepara esta receta de forma diferente: unos usan panceta, otros bacon, unos le ponen poca nata, mucha nata, nada de nada, cebolla, nada de cebolla, huevo, sólo yemas, ningún huevo, queso curado de cabra, queso parmesano, queso pecorino, nada de queso… Como yo tenía visitas, y venían de trasnochar, les preparé la opción más “entulle”: con bacon, cebolla, parmesano y huevo, pero que sepan que la primigenia  llevaba simplemente tocino y huevo.

Antes de nada, ya que ésta es una receta bastante típica quería comentarles un poco sobre las diferentes leyendas que hablan del origen de ella.  Algunos dicen que esta pasta fue una invención creada por “los requerimientos de la clientela”, las tropas americanas durante la Segunda Guerra Mundial llegaban al restaurante y pedían huevos con bacon y pasta y el chef simplemente hacía lo que se le ocurría. Otros dicen que  proviene de la palabra carbón, ya que la receta también lleva pimienta negra y antes se abusaba más de ella. Además se cuenta que puede que haga referencia a los “Carbonai”, que eran personas que pasaban mucho tiempo aislados trabajando en los bosques y veían en esta receta una forma rápida y barata de tomar una comida enérgetica. ¡Y hay más! Como ven, un sin fin de historias, sinceramente yo me inclino bastante por la de los americanos, ahí ya que cada uno vea qué teoría le convence más.

Y ahora…¡al lío!

Ingredientes para 3 personas:

300gr de espaguetis

150gr de bacon en taquitos

2 huevos

50 gr de parmesano rallado

1 cebolla mediana

Sal

Pimienta negra

Aceite de oliva virgen

En primer lugar picamos la cebolla en cuadraditos pequeños y la ponemos  a rehogar con un chorretón de aceite en una sartén a fuego bajo. Dejamos que se poche hasta que esté prácticamente transparente e introducimos el bacon (No olvidar remover de vez en cuando). Este es el momento ideal para calentar el agua con sal para los espaguetis. Mientras se calienta el agua y se hace el bacon-cebolla, batimos en un bol los huevos, el queso parmesano rallado, un poquito de sal y pimienta negra al gusto. Cuando el agua esté caliente, ponemos los espaguetis y dejamos que se hagan el tiempo que indique las instrucciones de cocción, ya que cada pasta y cada marca requieren uno diferente. Cuando el bacon y la cebolla estén hechos, coincidiendo más o menos con los espaguetis, los echamos en el bol donde está la mezcla de huevo. Escurrimos los espaguetis, pero por favor, esto sí que es importante: NO LES ECHEN AGUA . Al mojarlos, los enfriamos, por una parte ideal para cuando queremos hacer ensalada de pasta, pero por el otro le quitamos el almidón, que es lo que hace que se ligue bien con la salsa. Cuando tengamos los espaguetis cocidos los introducimos rápidamente en la mezcla del bol y con un tenedor los removemos un rato, hasta que se haya mezclado todo bien..y voilà, ya tenemos unos riquísimos espaguetis a la carbonara. Espero que les haya gustado y “se atrevan”  a hacerla, como ven es muy sencilla y así se cambia un poco de los típicos espaguetis a la bolognesa.

Y sin más dilación me despido…¡saludos a todos y bon appetit!

Kitchen B.S.O. Fun- We are young

French Toasts

 

¡Muy buenas! Esta vez les traigo una receta perfecta para el desayuno de un domingo en compañía. Las french toasts o tostadas francesas son muy parecidas a las torrijas, pero se utiliza pan de molde, no se fríen y no llevan almíbar, vamos, menos elaboradas, ¡pero igualmente sabrosas! Se que hoy no es precisamente domingo, pero últimamente las he estado haciendo bastante y a todo el mundo les encantan así que dije:  ¿por qué no compartirlas?

Ingredientes para 6 tostadas:

Pan de molde

2 huevos

2 cucharadas de azúcar

1/2 cucharadita de canela

1/2 vaso de leche

Mantequilla

Mermelada

Miel

Fresas

En primer lugar ponemos a calentar a fuego medio una sartén grande. Mientras esperamos a obtener la temperatura deseada batimos en un bol los huevos, el azúcar, la canela y la leche. Cuando esté ya caliente, echamos una nuez de mantequilla en la sartén y mojamos el pan en la mezcla ( no dejar las rebanadas “a remojo” porque se acaba deshaciendo la miga) y la introducimos en la sartén. El tiempo de cocción dependerá del gusto de cada uno, si te gustan muy hechas la dejas unos 4 min, si en cambio simplemente te gustan doraditas, como es mi caso, con 2 min será más que suficiente. No se olviden que tienen que tostarse por ambos lados, así que cuando haya alcanzado la textura deseada le damos la vuelta al pan.

Al servirlas se espolvorea canela por encima y se las condimenta como uno desee, a mi me gusta untarlas en mermelada de fresa y lasquitas de fresas…¡delicioso!

Y sin más dilación me despido, ¡saludos a todos y bon appetit!

Kitchen B.S.O. Buffalo Springfield- For what its worth

Pollo con piña y jengibre

¡Muy buenas! Esta vez les traigo otra receta muy sencilla, rica y además barata. Últimamente se está poniendo muy de moda cocinar con jengibre, así que se encuentra con facilidad en prácticamente todos los supermercados. Algo bueno de esta receta es que es posible hacer bastantes variaciones: en vez de pollo se puede usar pavo, puedes hacerlo en filete, trocear la pechuga, ponerlo en brocheta, utilizar pollo de corral, normal, ecológico… vamos, ¡lo que les apetezca y lo que el bolsillo les permita! En esta ocasión quise hacerme un homenaje y ya que estoy en Alemania compre Bio-pollo, se nota la diferencia, tanto por el precio como por el sabor, y la verdad es que merece la pena.

Ingredientes para 2 personas:

300gr de pechuga de pollo

1 lata pequeña de piña en su jugo (siempre es mejor usar piña natural)

50gr de jengibre (raíz)

1 diente de ajo

Aceite de oliva virgen

250gr de cous cous

3 cucharadas de Quark o yogur natural

1/2 cebolla

1 limón

Sal

Pimienta

En primer lugar tengo que advertirles que es una receta muy rápida de hacer, menos por el marinado, ya que hay que dejar las pechugas mínimo una hora reposando en el aceite, el jengibre y el ajo.

¡Comencemos!

Cortamos el pollo en taquitos de 2 cm y lo ponemos en en un plato hondo. Una vez esparcido homogéneamente por el plato pelamos y rallamos el jengibre, majamos el ajo y lo mezclamos con la carne. A continuación cubrimos el pollo con aceite hasta la mitad y lo dejamos reposar. En mi caso, lo dejé marinando toda la noche, pero con una horita es más que suficiente.

Cuando haya pasado el tiempo pertinente  introducimos el pollo con la piña (que tendremos ya cortada también en cuadrados de 2 cm) en el Wok, o si hemos escogido la opción de hacer brochetas, en la plancha.

Mientras se va cocinando aprovechamos para calentar el agua y hacer el cous cous (sigan los pasos que vengan indicados en el paquete, ya que según la marca y la calidad se recomienda más o menos agua, más o menos tiempo de reposo etc.). Además picamos la cebolla en tacos pequeñitos, lo mezclamos con el Quark, con el zumo de 1 limón (para que se exprima mejor lo ideal es introducir el limón 30 segundos en el microondas) y lo sal-pimentamos al gusto .

Una vez esté hecho el pollo simplemente lo servimos en el plato junto con el cous cous y esparcimos la salsa sobre la carne.

Finito, como les dije: ¡no se tarda nada! Espero que les haya gustado…

Y sin más dilación me despido, ¡un saludo a todos y bon appetit!

Kitchen B.S.O. M83-Midnight City